“Solo ante el peligro” (High Noon)
En el pequeño pueblo de Hadleville, Will Kane (Gary Cooper) decide
dejar su placa de Sheriff en busca de una vida más tranquila. El mismo día que
contrae matrimonio con su amada Amy (la guapísima Grace Kelly), y durante el
transcurso de la ceremonia, éste es informado de que está de camino el
peligroso delincuente Frank Miller (Ian Mcdonald). El malhechor ha sido
indultado y sólo piensa en vengarse, desde que años atrás fuera encarcelado por
el Sheriff Kane.
Todo está dispuesto para que Miller llegue a Hadleville en el
tren, a las 12.00 en punto, donde su banda (a la que pertenece un joven y
debutante Lee Van Cleef) le espera pacientemente.
Will, hombre de
orgullo y honor, hace caso omiso de los consejos de Amy y sus conciudadanos
pidiéndole que abandonen el pueblo, pero decide finalmente no huir y hacer
frente a Miller. Confiado en encontrar aliados para combatir junto a él, todos
le dan la espalda y ni siquiera el nuevo Sheriff (un joven Lloyd Bridges) se
pone de su lado, quedándose solo ante el
peligro.
Rodada en 28 días y dirigida por Fred Zinnemann, el film es narrado
en tiempo real desde que es anunciada la llegada del tren, bajo un escenario de
suspense y terror, por lo que más que un típico largometraje de western con
indios y persecuciones, estamos ante una
obra maestra del suspense psicológico, en el que se entremezclan magistralmente
planos del tic tac del reloj con primeros planos de un angustiado y dolorido Cooper
deambulando por las polvorientas y desoladas calles de Hadleville al son de la
música de Dimitri Tiomkin.
Por aquel entonces, Gary Cooper tenía 51 años y padecía de
fuertes dolores de espalda y de una úlcera sangrante, lo que hizo, aún más real
si cabe, sus expresiones de sufrimiento y desasosiego.
La película tiene connotaciones macarthistas, debido a
ciertos valores como la deslealtad, cobardía y traición a la patria por parte
de los ciudadanos, hecho duramente criticado por John Wayne, que además hizo
todo lo posible para que echaran de la industria del cine al guionista Carl
Foreman, de ideología izquierdista. Curiosamente Wayne fue el encargado de
entregar el oscar a Cooper y años más tarde se sacó la espina protagonizando
Río Bravo, en la cual el Sheriff es ayudado de manera incondicional.
Con Solo ante el
peligro el género va más allá de la acción, en donde la tensión, el
suspense, la angustia y cierto mensaje político adquieren un papel protagonista.
Jesús López
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